El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, y quienes tienen trabajos físicamente demandantes, comorbilidades físicas o mentales, hábito de fumar u obesidad presentan mayor riesgo de reportarlo (1). A pesar de su frecuencia, sigue siendo uno de los temas de salud con más desinformación circulando: desde lo que "revela" una resonancia hasta si el reposo ayuda o empeora las cosas. Aquí revisamos cinco creencias comunes y qué dice realmente la evidencia científica actual. Mito 1: "La resonancia me va a decir exactamente qué tengo" Es una expectativa razonable, pero no se sostiene con los datos. La mayoría de los casos de dolor lumbar son inespecíficos, es decir, no se puede identificar una causa estructural única y clara que explique el dolor (2). Además, hallazgos como protrusiones discales o cambios degenerativos aparecen con mucha frecuencia en personas sin ningún dolor, y su prevalencia aumenta con la edad como parte del envejecimiento normal (3). Esto significa que una imagen "alterada" no siempre explica el dolor, y debe interpretarse junto con la clínica, no de forma aislada. Mito 2: "Tengo que guardar reposo hasta que se me pase" El reposo prolongado no está entre las recomendaciones de las guías clínicas actuales. Al contrario: el tratamiento inicial recomendado es no farmacológico, con educación que apoye mantener la actividad normal y el ejercicio, reservando el reposo estricto para situaciones muy puntuales (4). Quedarse inmóvil por miedo al dolor tiende a alargar la recuperación, no a acelerarla. Mito 3: "Si me duele, tengo que dejar de moverme por completo" El miedo al movimiento (lo que en fisioterapia llamamos kinesiofobia) es uno de los factores que más perpetúa la discapacidad asociada al dolor lumbar. La evidencia respalda el manejo activo y el ejercicio graduado como primera línea de tratamiento, no la evitación del movimiento (5). Moverse dentro de rangos tolerables, con la progresión adecuada, es parte del tratamiento, no un riesgo. Mito 4: "Mi mala postura arruinó mi espalda para siempre" Esta es quizás una de las creencias más arraigadas, y también una de las menos sostenidas por la evidencia. No existe evidencia sólida que vincule de forma causal la postura estática (al sentarse, pararse o dormir) con el desarrollo de dolor lumbar (6). El cuerpo humano está diseñado para tolerar y adaptarse a distintas posturas; el problema rara vez es una postura "incorrecta" aislada. Mito 5: "Si tengo una hernia discal, necesito cirugía sí o sí" El hallazgo de una hernia discal en una resonancia no equivale automáticamente a una indicación quirúrgica. Como mencionamos en el primer mito, este tipo de hallazgos son comunes incluso en personas completamente asintomáticas, y su frecuencia aumenta con la edad (3). Las guías reservan la cirugía y otras intervenciones invasivas para casos específicos, priorizando el manejo conservador con ejercicio y educación en la gran mayoría de los pacientes (4). Lo que sí sabemos con certeza El dolor lumbar rara vez tiene una única causa catastrófica que "arregle" una imagen o una cirugía. En la mayoría de los casos, el camino más respaldado por la evidencia combina mantenerse en movimiento, entender que el dolor no siempre es proporcional al daño estructural, y buscar una evaluación profesional que analice tu caso de forma individual en vez de basarse solo en una placa o resonancia. Entender esto no solo cambia la forma en que se trata el dolor lumbar: cambia también la forma en que se vive con él mientras se resuelve. Referencias 1. Hartvigsen J, Hancock MJ, Kongsted A, Louw Q, Ferreira ML, Genevay S, et al. What low back pain is and why we need to pay attention. Lancet. 2018;391(10137):2356-67. 2. Maher C, Underwood M, Buchbinder R. Non-specific low back pain. Lancet. 2017;389(10070):736-47. 3. Brinjikji W, Luetmer PH, Comstock B, Bresnahan BW, Chen LE, Deyo RA, et al. Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations. AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(4):811-6. 4. Foster NE, Anema JR, Cherkin D, Chou R, Cohen SP, Gross DP, et al. Prevention and treatment of low back pain: evidence, challenges, and promising directions. Lancet. 2018;391(10137):2368-83. 5. O'Sullivan PB, Caneiro JP, O'Sullivan K, Lin I, Bunzli S, Wernli K, et al. Back to basics: 10 facts every person should know about back pain. Br J Sports Med. 2020;54(12):698-9. 6. Buchbinder R, van Tulder M, Öberg B, Costa LM, Woolf A, Schoene M, et al. Low back pain: a call for action. Lancet. 2018;391(10137):2384-8.
Ciencia
5 mitos sobre el dolor lumbar que la ciencia ya descartó
¿Sabías que el reposo prolongado no acelera tu recuperación del dolor lumbar, o que una hernia discal no siempre requiere cirugía? En este artículo repasamos 5 creencias comunes sobre el dolor lumbar y qué dice realmente la evidencia científica actual sobre imágenes diagnósticas, reposo, movimiento, postura y tratamiento.


